martes, 19 de enero de 2016
La ruptura nietzscheana de la metafísica
Nietzsche y su crítica a la metafísica
Filosofo alemán, vivió durante el siglo XIX. Era vitalista. Defendía la importancia de desarrollar una vida plena e intensa. Piensa que la filosofía tradicional ha condenado como pecaminoso todo aquello que afirmaba la vida, relegando el cuerpo y los deseos al ámbito del placer sin miramientos por los demás. Platón, junto con el Cristianismo y el Racionalismo, definen el cultivo de los sentidos y el cuerpo como lo que obstaculiza el desarrollo y crecimiento en virtud del alma. En definitiva, condenan lo que para Nietzsche es lo más propio y específico de la especie humana, su ser físico y corporal
Desde esta perspectiva, la metafísica ha contribuido a negar el valor de la vida.
Los metafísicos han creado un mundo ficticio lleno de dioses, esencias y verdades que han conducido al hombre al nihilismo por despreciar lo sensible, terrenal y corpóreo.
Propone por tanto una vuelta a la tragedia griega, que combina los elementos dionisíacos y apolíneos, constitutivos de nuestra vida como humanos. Recuperar lo vital, porque de otro modo, el hombre aboca en vacío y la negación de sus instintos vitales.
Dios ha muerto y con él, toda ideología metafísica.
miércoles, 13 de enero de 2016
TEMA 1 : Teología racional y teología revelada
El tema de Dios está en el centro de la cultura medieval: el hombre medieval (cristiano, judío o musulmán) es creyente. Pero, ante el hecho de que hay hombres que son incrédulos o ateos, algunos filósofos y teólogos se preguntaron si la filosofía tiene algo que decir sobre el “problema de Dios”.
Por eso, una de las cuestiones o problemas principales de la filosofía medieval es ésta: ¿puede el hombre, con la luz natural de la razón, llegar al conocimiento de la existencia de Dios? ¿Es posible demostrar o probar (racionalmente) su existencia? Tomás de Aquino da una respuesta afirmativa a esa cuestión. Ahora bien, esa cuestión presupone la existencia de dos fuentes o formas de conocimiento: a) la razón (la filosofía y la ciencia) y b) la Revelación (la Palabra de Dios revelada, que el hombre acoge por la fe). Obviamente, por la fe tenemos la certeza de que hay un Dios (uno y trino), pero ¿puede la razón (natural) acceder al conocimiento (cierto) de la existencia y unidad del Ser supremo?
Cuando Tomás se decide a elaborar una “teología filosófica” ante la constatación de un hecho notable e inquietante: hay hombres que, aun contemplando el orden y la armonía del cosmos, es decir, las maravillas de la creación, no reconocen la existencia de un Ser inteligente y bueno como causa (como “hacedor” o “artífice”) de esas maravillas: no son capaces de descubrir al Creador (al Dios invisible) a partir de las creaturas (visibles) , con lo que se propone utilizar argumentos racionales a posteriori (las cinco vías) para demostrar que sí existe –no a priori, como había hecho Anselmo de Canterbury: (Tomás de Aquino critica el “argumento ontológico” de san Anselmo, considerando que el “salto” que da del plano lógico al plano de la realidad (plano ontológico) no está justificado, y, por tanto, dicho argumento no es una prueba concluyente ni convincente).
En Sto. Tomás se dan una razón y una filosofía como preámbula de la fe. La filosofía posee su propia configuración y autonomía, pero no agota todo lo que se puede decir y conocer. Es preciso integrarla con todo lo que tiene la doctrina sagrada acerca de Dios, del hombre y del mundo. La filosofía brinda un conocimiento imperfecto sobre las mismas cosas, con respecto a las cuales la teología está en condiciones de aclarar, aspectos y propiedades específicas, en relación con la salvación eterna. La fe, pues, mejora la razón al igual que la teología lo hace con respeto a la filosofía. La gracia no sustituye la naturaleza, pero la perfecciona. Lo cual significa dos cosas: primero que la teología rectifica la filosofía, pero no la sustituye, al igual que la fe orienta la razón, pero no la elimina. Por lo tanto es necesario elaborar una filosofía correcta para que se haga una posible buena teología.
Existe una clara distinción entre la filosofía y la teología, o lo que es lo mismo, entre la razón y la fe. Esto se produce porque hay unas verdades que son relevadas y solo se puede acceder a ellas mediante la fe y otras que son naturales y se pueden comprender mediante la luz de la razón natural.
Los artículos de fe, como los dogmas o misterios, solo pueden ser creídos por la voluntad a la que Dios asiste mediante la gracia. Los artículos de fe son inaccesibles a la razón, nos resulta imposible comprenderlos, y por eso la teología se ocupa de su estudio. Un artículo de fe es la esencia de Dios, lo que Dios es. Nuestra inteligencia no puede alcanzar a comprender ni a conocer la esencia de un ser infinito y perfecto.
Por otro lado, la razón se ocupa de investigar los entes, las cosas naturales: para ello parte de los axiomas, como las verdades evidentes en sí mismas, y sus conclusiones se mantienen en el ámbito de lo racional y lo natural.
Se debe encontrar la concordancia entre la razón y la fe. En este sentido, la filosofía puede apoyar en la fe su comprensión de la verdad revelada. De ahí que T. Aquino afirme que la filosofía es ancilla theologia, la sierva de la teología.
Este es el punto de conexión que nos permite llegar a los preámbulos de la fe. Estos son verdades que requieren de una demostración racional para la fe, la primera es la existencia de Dios. De esta forma se puede llevar a la razón en un proceso ascendente, hasta la revelación y después descender desde la revelación a las verdades naturales que estudia la razón.
En tanto que para el agustinismo filosófico no hay separación entre filosofía y teología, entre razón y fe, pues ambas colaboran solidariamente en el esclarecimiento de la verdad: la razón sirve a la fe y la fe ilumina a la razón. La razón sola, sin la fe, no puede alcanzar la verdad (que es Dios). Su máxima expresión “crees en la medida en que comprendes”.
San Anselmo coge este principio agustiniano y lo lleva hasta sus últimas consecuencias; no se trata de entender para poder, sino de la necesidad de la fe para poder conocer la verdad. Sin fe no se puede alcanzar la verdad. Sin embargo, como veremos en el texto, para Santo Tomás esta demostración no es válida porque parte de la esencia de Dios. Su argumentación desde la racionalidad le permite desmontar el rechazo de los escépticos de su tiempo.
Tema 2: Las cinco vías y su estructura lógico-argumentativa
Dado que la creencia en la existencia de Dios es fundamental para la salvación, Dios la ha dado a conocer a todos los hombres en los textos sagrados y en la fe. Pero Santo Tomás fue optimista en cuanto a las capacidades de la razón humana y consideró que también podemos conocer la existencia de Dios con las fuerzas de la razón natural. Se llaman “Cinco Vías” a los cinco argumentos que expone en la “Suma Teológica” y que le permiten demostrar su existencia.
Estas pruebas (o vías para llegar a su existencia) tienen antecedentes en otros filósofos, particularmente Aristóteles. A diferencia del argumento ontológico, que el propio Tomás de Aquino rechaza, las Vías comienzan por la observación de rasgos del mundo que se ofrecen en la experiencia (en este sentido se puede decir que son argumentaciones a posteriori). Dado que la fe afirma que Dios ha creado el mundo, es razonable suponer que en las criaturas podemos encontrar una huella o vestigio cuya correcta comprensión nos ayude a remontarnos a Él como causa.
El esquema común a las Cinco Vías es el siguiente:
1. PUNTO DE PARTIDA: un dato de experiencia, un rasgo que se puede observar en las cosas y que es distinto para cada Vía (movimiento, causalidad, existencia dependiente de otro ser, perfección, conducta final).
2. PRINCIPIO METAFÍSICO: en un segundo momento, Santo Tomás introduce un principio de índole filosófico o metafísico a partir del cual desarrolla la prueba (todo lo que se mueve se mueve por otro, nada de lo que experimentamos es causa de sí mismo, ...).
3. IMPOSIBILIDAD DE SERIES HASTA EL INFINITO: este momento es particularmente claro en la primera y segunda Vía, en donde se señala expresamente la imposibilidad de prolongar hasta el infinito la serie de motores y la serie de causas eficientes, siendo necesario detenerse en un término.
4. TÉRMINO: las Vías concluyen en la afirmación de la existencia de Dios y en cada caso atribuyéndole un rasgo característico (Dios como Primer Motor, como Primera Causa, como Ser Necesario, como Ser Perfectísimo, como Ser Ordenador). Los nombres dados a Dios en cada una de las Vías se fundamentan en la consideración de las cosas del mundo como efectos de su poder creador; pero esos efectos no son proporcionales a la causa (a Dios) dada la radical distancia que le separa de las criaturas; sin embargo, por cualquier efecto podemos deducir la existencia de la causa correspondiente, así por los efectos de Dios en la creación podemos demostrar su existencia, aún cuando no podamos tener un conocimiento exacto de cómo es Él en sí mismo.
LAS CINCO VÍAS
Muy resumidamente diremos que la primera vía habla del movimiento en el mundo. Siendo así que todo lo que se mueve es movido por otro; y dado que no es posible remontarse al infinito en la serie de los motores movidos, llegamos a la conclusión de que hay un Motor inmóvil, responsable del movimiento en el mundo, y este es Dios.
La segunda, parte de que en el mundo sensible nada es causa de sí mismo, porque si no se daría el existir o el obrar antes de ser, lo cual es imposible. No es posible remontarse al infinito en la serie de las causas incausadas. Por lo tanto, hay que imaginar que existe una primera causa incausada, y esta es Dios.
La tercera parte del hecho de que en el mundo hay seres contingentes. Si todo lo que es pudiera no haber sido, el mundo no quedaría suficientemente explicado. No es posible que todos los seres sean contingentes, hace falta que haya un ser necesario que explique la existencia de los demás, este es Dios.
La cuarta, parte de que los seres naturales tienen cualidades en diferentes grados. El mas y el menos se dice respecto de algo que es el ser perfecto en grado sumo, y según se aproximen o se alejen de él así participarán en cierto grado de estas cualidades. Pero para que esto sea posible tenemos que admitir la existencia un ser perfecto, (Dios).
Por último, la quinta vía, parte del hecho de que en el mundo todo está ordenado, incluso los seres que carecen de inteligencia obran por un fin. No es posible que el azar sea causa del orden del universo, por tanto, es precisa la existencia de una inteligencia ordenadora, que no es otra sino Dios.
lunes, 11 de enero de 2016
Las nociones del comentario a Sto. Tomás
Nociones:
Movimiento y Primer motor:
Santo tomas utiliza el movimiento y el primer motor para demostrar la existencia de Dios. Se fundamenta en la física de Aristóteles y en la filosofía de Maimónides y San Alberto Magno. Dice que los sentidos nos demuestran que hay cosas en el mundo que mueren o cambian, por lo tanto existe el movimiento, y no sólo un movimiento local, sino también un cambio, crecimiento o evolución de algo. Define el movimiento como el paso de la potencia al acto y argumenta que es imposible estar en potencia y en acto a la vez respecto de lo mismo. Por potencia entendemos la posibilidad de llegar a ser algo que todavía no es. Por ejemplo: una semilla no puede estar a la misma vez en potencia y en acto de ser un árbol. Aplica también el principio de causalidad según el cual "todo lo que se mueve es movido por otro". Así que el primer motor a partir del cual se produce el movimiento de los demás seres es Dios. El principio de causalidad se basa en otros dos:
- Todo lo que se mueve es movido por otro, es decir, no hay inercia ni automovimiento. Un ser en potencia está en disposición al cambio, alcanzado este nivel, está en acto, pero a su vez volverá a estar en potencia respecto de algún otro movimiento o cambio.
- Lo que se mueve no puede ser lo mismo que lo que es movido, es imposible remontarse al infinito buscando la causa en acto que provoca el movimiento de cada cosa. Sería imposible afirmar que no hay un primer motor, pues si no lo hubiese sería infinita esta cadena. Es preciso llegar pues al primer motor. Si utilizamos el símil de la locomotora, los vagones del tren necesitan de la misma para que haya movimiento.
El primer motor es aquel que mueve sin ser movido. Dios ha de ser inmutable porque es acto sin potencia, lo cual quiere decir, que no se mueve, por tanto, impulsa el movimiento a los demás seres. Si el primer motor perteneciera al mundo real, sería hilemórfico como todo lo demás y no podría ser el primer motor, por tanto no debe pertenecer a este mundo, debe ser Forma Pura y Acto Puro, y Dios tiene estas cualidades. De lo contrario, si admitimos que está en potencia, tenemos que decir que es movido por otro, lo cual no es posible, porque llegaríamos a otro ser superior, por lo que llegamos a la afirmación última de que hay un primer motor que mueve sin ser movido, y éste es Dios.
Causa eficiente primera y Ser necesario
Sto. Tomás asume la noción aristotélica de causalidad y de causa eficiente . De hecho, la segunda vía se basa en la teoría aristotélica de las cuatro causas y, en particular, en la noción de causa eficiente. Por causa eficiente primera entendemos a Dios. Porque ninguna cosa puede ser causa de sí misma. Si alguna cosa fuera causa de sí misma, quiere decir que se daría el ser o el obrar a sí misma. Y si se diera el ser, entonces existiría antes de existir, porque para darse el ser tendría que ser; Si se diera el obrar, tendría que obrar antes de ser. Ahora bien, en la serie de las causas eficientes no es posible llegar hasta el infinito, porque en todas las causas eficientes ordenadas, la primera es la causa de las causas intermedias y las intermedias son las causas de las últimas, pudiendo las causas intermedias ser varias o una sola. Si quitamos la causa, quitamos el efecto. Por tanto, si no existe causa primera, no habría ni intermedia ni causa última. Por eso es necesario admitir una causa eficiente primera de la que derivan todas las demás. Y ésta es Dios.
En las vías primera, segunda y quinta, Tomás sigue la interpretación que hace Averroes de la teología de Aristóteles : según Averroes, el Dios aristotélico es la primera causa eficiente y final del cosmos y de todos los movimientos o cambios que en él acontecen.
En tanto analiza la noción de ser necesario en la tercera vía en la que, partiendo de la existencia de seres contingentes o posibles, deduce esta conclusión: debe existir un Ser absolutamente necesario, al que llamamos Dios. En filosofía, la noción necesidad se opone a la noción contingencia: necesario/contingente. Lo necesario es lo que es y no puede no ser (como el ser de Parménides). En cambio, lo contingente es lo que es pero podría no ser, y también lo que es así pero podría ser de otro modo. Todo lo que hay (y acontece) en el mundo es contingente; más aún, el mundo mismo es contingente.
Los seres contingentes son seres relativamente necesarios, es decir, su necesidad es relativa a otro ser antecedente. (Si no fueran en cierto sentido o de algún modo necesarios, no existirían en modo alguno). Pues bien, la razón o fundamento último de su (relativa) necesidad y, en definitiva, de su existencia ha de ser un Ser que sea necesario por Sí mismo (no por otro): un Ser absolutamente necesario, es decir, Dios. Si tal Ser no existiera, la existencia de las cosas y del mundo sería inexplicable. Esta verdad nos ayuda a entender (y a responder) aquella pregunta que planteó Heidegger (filósofo alemán del s. XX): ¿por qué el ser (el mundo) y no –más bien– la nada?
Las nociones de Ser necesario y seres contingentes, así como la tercera vía, se basan en dos filósofos musulmanes de la Edad Media: Avicena (ss. X-XI) y Averroes (filósofo musulmán del s. XII, cordobés, gran comentador de Aristóteles). También incorpora la noción platónica de participación: los seres contingentes, en cuanto creados, reciben el acto de ser de Dios creador; en este sentido, participan del ser (y de la perfección) por antonomasia, que es el Ser necesario (y sumamente perfecto: cuarta vía), de un modo análogo a como los seres del mundo sensible participan, según Platón, de la Idea suprema: el Bien-Belleza. (Hay una analogía entre el Bien-Belleza de Platón y el Dios de las vías tercera y cuarta).
Ser perfectísimo e inteligencia ordenadora: La noción “ser perfectísimo” aparece en la cuarta vía: “se deduce de los grados de perfección (o la jerarquía de valores) que encontramos en las cosas del mundo”. En el mundo hay entes que poseen estas cualidades de forma gradual según se acerquen más o menos a este máximo. El ser perfectísimo es aquél que posee el ser en grado máximo, así como la verdad, bondad, y la unidad. Este ser es máximamente verdadero, noble, bueno y por consiguiente, ser en grado máximo. Porque lo máximo en la verdad, también es lo máximo en el ser. Conclusión: Debe haber algo (principio o motor, según el pp. causalidad aristotélico) que para todos los entes sea causa de su ser, de su bondad y de todas las demás perfecciones, de cuya perfección participan –en diversos grados y modos– todas las cosas, al que llamamos Dios. Siguiendo a Aristóteles , Tomás usa una imagen: el fuego, que es la causa del calor que tienen todas las cosas calientes que están más o menos cerca de él.
En la quinta prueba de la existencia de Dios se menciona una causa que ordena el mundo, denominada inteligencia ordenadora, (similar al Nous de Anaxágoras y al Demiurgo de Platón), que dirige todas las cosas naturales a su fin propio. Esta se remite a la demostración de San Juan Damasceno. Esta teoría teleológica plantea que todos los seres, incluso los que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, obran por un fin, pues frecuentemente actúan de la misma manera para alcanzar lo mejor, lo cual no puede ser por azar, sino intencionadamente, ya que los seres carentes de conocimiento no tienden a un fin, a no ser que los dirija y ordene algún ser cognoscente e inteligente.
Sin tal Ser inteligente el orden cósmico sería, en última instancia, inexplicable. Luego existe necesariamente un ser inteligente por el cual todas las cosas naturales se ordenan a su fin, y a ese Ser le denominamos Dios. Para ilustrar esta noción, Tomás usa una hermosa imagen: un arquero que dirige la flecha certeramente al blanco.
Existencia de Dios y existencia del mal
Santo Tomás considera que podemos demostrar la existencia de Dios racionalmente, ya que no es, a priori, evidente por sí misma. Contrario a San Anselmo, que sí utiliza una demostración a priori: “Dios es el ser mayor que el cual nada puede ser pensado”, defiende una demostración a posteriori, siguiendo mayormente, el esquema racional del planteamiento argumentativo- filosófico de Aristóteles, (principio de causalidad), que aplica a sus cinco vías. Ahora bien, ¿cómo refutamos la objeción del ateo, que afirma la inexistencia de Dios. Veamos: a) en primer lugar, el ateo, que pretende negar la existencia de Dios, toma la existencia del mal en el mundo como razón metafísica de la imposibilidad de la existencia de un Ser que es definido como el bien infinito o absoluto; b) en segundo lugar, Tomás, siguiendo a Agustín, contempla dos atributos de Dios –la bondad infinita y la omnipotencia– como punto de partida para refutar la primera objeción del ateo, sosteniendo que Dios puede permitir algún mal como ocasión para sacar de él un bien (mayor).
Concretamente para la existencia del mal, afirma que Dios por ser el ser perfectísimo no admitiría mal en el mundo, a no ser que de él extrajera un bien mayor. Dios concede al hombre la libertad de elegir, de realizar el bien o el mal (libre albedrío), pudiendo equivocarse en su elección y siendo responsable de ella. Negar la libertad del hombre conllevaría un mal mayor.
En definitiva, Santo Tomás interpretaba la ley natural como la ley moral, y la identifica con la razón humana que ordena hacer el bien y prohíbe hacer el mal. Por tanto, la ley moral es natural y racional. La ley natural proviene de Dios y es, por tanto, eterna y divina.
martes, 22 de diciembre de 2015
Un resumen del texto "LA SUMA TEOLÓGICA" de Sto. Tomás de Aquino
RESUMEN DE LAS VÍAS
1ª vía: La primera vía está basada en el movimiento, y se encuentra influenciada por Aristóteles y Averroes. Nos consta que en el mundo hay cosas que se mueven, y a la vez todo lo que se mueve es movido por otro. Ser movido requiere estar en potencia y para mover es necesario estar en acto, por ejemplo: una semilla está en proceso de ser un árbol pero todavía no lo es, cuando lleguen a ser un árbol lo será en acto. Es imposible que una cosa sea al mismo tiempo y de la misma manera motor y cosa movida, porque una semilla no puede estar en potencia de ser un árbol y al mismo tiempo en acto ser un árbol. No podemos remontarnos al infinito en la búsqueda de los motores, pues no llegaríamos a encontrar respuesta alguna al porqué del movimiento; es más si no hubiera un primer motor no existirían tampoco los motores intermedios. Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor, acto puro, que no sea movido por nadie, y este primer motor es al que todos llaman Dios.
Segunda vía: Trata de demostrar la existencia de Dios a partir de la existencia de causas eficientes. Recibe la influencia de Aristóteles. Dice que en el mundo hay un orden de causas eficientes. Pero nada es causa de sí mismo, así que no podemos decir que seríamos causa de nuestra propia existencia, ya que es necesario que haya una causa externa por la cual existimos. Por ejemplo: una niña está en el mundo debido al parto de su madre y a su vez la madre es causa del de su abuela y así sucesivamente. Como no podemos hablar de una serie infinita de causas porque no llegaríamos a conclusión alguna, hemos de aceptar la existencia de una causa eficiente primera, fuente de todas las demás, no causada por nadie que es Dios.
Tercera vía
En la tercera vía llamada de la contingencia, parte de que en la naturaleza hay seres que podrían existir y no existir. Está influenciado por Aristóteles, Avicena y Maimónides. Si damos por hecho que todo lo que podemos observar, incluidos nosotros mismos, es contingente, esto es, hubo un tiempo en el que no existió, al igual que llegará un momento en el que ya no existamos e incluso podría haberse dado el caso, de que no hubiéramos existido jamás; Porque lo que existe no empieza a existir sino por otro que ya existe: de la nada, nada se crea; Pero entonces, tampoco estaríamos aquí, y eso es a todas luces evidentemente falso. No es posible remontar indefinidamente este proceder ya que nos conduce a un sinsentido. De lo cual concluimos que todos los seres no son contingentes, sino que ha de haber al menos un ser necesario, que no existe en virtud de otro ser, sino por sí mismo y es causa de la existencia de todos los demás. Este ser solo puede ser Dios.
Cuarta vía. Esta se basa en la idea de los grados de perfección de los seres. Recibe la influencia de Platón y Plotino. Es un hecho innegable la existencia de seres más o menos bellos, buenos, nobles. Esto significa que en la naturaleza, no todos los seres son iguales, sino que se da una gradación en virtud de la cual unos son mas nobles y perfectos que otros. Si no existiera un ser perfecto no podríamos alcanzar ningún nivel de perfección ya que no tendríamos ningún referente con el que compararnos. Además, lo máximo es causa de la existencia de lo mínimo. Como no podemos retrotraernos indefinidamente en esta secuencia explicativa, llegamos a la conclusión de que este ser máximo es Dios, causa de la gradación y de la existencia de todos los seres.
Quinta vía
Es la vía teleológica o del orden y la finalidad. Está influenciada por Aristóteles, Platón y Anaxágoras. Esta vía dice que todos los seres naturales, incluso los que carecen de conocimiento, actúan para alcanzar un fin. Todos luchan por conseguir un objetivo y para eso deben seguir un proceso de manera ordenada que responda a un plan. Como la flecha que sigue la dirección marcada por el arquero. Para poder alcanzar sus objetivos necesitan aceptar la existencia de otros seres inteligentes que les dirijan hacia sus metas. Como el azar no puede ser la causa del origen del universo y como tampoco podemos retrotraer indefinidamente este proceso, debe existir un ser eterno e inteligente, no dirigido por nadie, el cual dirija todas las cosas a su fin. Este ser es Dios.
OBJECIONES
1º Objeción: Si se da el caso, que de dos contrarios, uno es infinito, el otro queda totalmente anulado. Ahora bien, el nombre de Dios significa precisamente eso, un bien infinito. Por lo que si hubiese Dios, no habría mal alguno. Sin embargo, hay mal en el mundo. Luego Dios no existe.
Respuesta 1º objeción: Santo Tomás, siguiendo en esto a San Agustín, responde que podría ser cierto este argumento si Dios consintiera la existencia del mal en el mundo, sin ninguna justificación. Sin embargo, Dios permite el mal porque de éste podemos sacar un bien mayor. El bien, al que hace referencia indirectamente es la libertad humana.
2ª Objeción
Todo lo que existe, ya tiene causa. Así, por ejemplo, la razón es la causa de la actuación del ser humano, al igual que las leyes de la naturaleza lo son de los fenómenos naturales. Por tanto, lo existente, carece de necesidad de otra causa. Suponiendo que esa causa “ superior” fuera Dios, sería redundante la afirmación de su existencia. Por el principio de la economía y la eficiencia, resulta innecesario buscar otra causa si ya tenemos una.
Respuesta: La naturaleza obra a partir de la dirección de alguien superior, ya que las leyes de la naturaleza no pueden explicar por sí mismas todos los fenómenos naturales, estos necesitan de una primera causa que los dirija, una inteligencia suprema. Por eso es necesaria la existencia de una figura que dirija y ordene su realidad, Dios, de lo contrario no sabrían hacia dónde caminar. A su vez, la voluntad humana es imperfecta y frágil, no puede por sí sola dotar al ser humano de teleología, requiere de un Dios que lo encamine.
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Libertad y responsabilidad
Ser libres y responsables
Lucía creía que la libertad es hacer todo lo que uno quiere, pero enseguida se dió cuenta de que incluso los adultos no hacen lo quieren muchas veces, y que tienen que elegir, dejando de lado cosas que también les apetece hacer, pero que o bien, relegan o bien, aplazan para un momento más oportuno.
La libertad es decidir entre distintas posibilidades. Pero no se puede entender la libertad sin saber qué es la responsabilidad. No es posible ser libres si no somos responsables.
Responsabilidad significa hacerse cargo de las consecuencias de nuestras decisiones. Por ejemplo, podemos decidir hacer o no hacer los deberes. Pero si decidimos hacerlos, tenemos que aceptar que el profesor decida suspendernos. Y los únicos responsables somos nosotros.
La libertad va siendo cada vez mayor, según vamos creciendo porque cada vez podemos ir responsabilizándonos de más cosas.
¿De qué somos responsables?
Somos responsables de nuestros actos, por ejemplo ordenar nuestra habitación, hacer las tareas, etc, pero no somos responsables de aquello que no depende de nosotros, como el tiempo que va a hacer mañana, o los actos de otras personas.
Llegar a ser responsables requiere tiempo, aprendizaje y ayuda de nuestros profesores y padres. Pero lo más importante es que requiere de nuestra volunntad, nuestro deseo firme de aprender el verdadero sentido de la libertad humana, que no es otro que el del respeto hacia uno mismo y hacia los demás responsabilizándonos de lo que nos corresponde.
ACTIVIDADES
-¿De qué no te quieres hacer responsable? ¿por qué?
-Haz una lista de responsabilidades que tienes asumidas para este curso.
El derecho a la libertad
La libertad es un derecho de todos los seres humanos. Sin embargo, aunque es un derecho universal no todos disfrutan de él. En algunos países y lugares sigue existiendo la esclavitud, o bien, no pueden libremente expresar su opinión, o reunirse si así lo desean. No hay libertad en aquellos países donde no hay democracia.
Aprender a ser libres es uno de los retos más difíciles de la humanidad.
Entre otras cosas porque actualmente los niños y los jóvenes tienen que enfrentarse a distracciones que sus padres no se encontraron, a saber, la wii, la play station, el móvil y otros derivados de la tecnología.
Pero si no hacemos un uso responsable de la tecnología puede llegar un momento en el que no tengamos control suficiente como para seguir siendo libres. Ya que dominados por esta adicción caemos víctimas de esa esclavitud.
Un buen uso de estos medios requiere un aprendizaje y un saber decir no a tiempo.
ACTIVIDADES
-¿Te has planteado alguna vez si eres o no un adicto a las nuevas tecnologías?
-¿Cuánto tiempo inviertes al día jugando con estas máquinas? ¿qué otras cosas podrías hacer si no estuvieras tan enganchado, o si no vieses tanto la tele?
La Condición moral del ser humano
1. ¿Qué necesito yo para ser un buen ciudadano?
- Saber convivir = Respetar unos derechos y cumplir con unos deberes. O sea respetar los DDHH
a) Motivación
B) Libertad } Autonomía moral≠ Heteronomía moral
c) Responsabilidad }
La autonomía moral es cuando uno decide libremente cumplir la norma. Se impone a sí mismo su propia ley. La cumple porque quiere. Nadie le obliga y es moral, porque es adecuada y respeta los derechos y los deberes propios y los de los demás.
Ej: Vengo a clase porque quiero aprender y me gusta y me satisface cumplir con esta tarea. Nadie me obliga. Lo he decidido en libertad, en base a mi conciencia.
Heteronomía moral: Es cuando cumplo con la ley o norma porque otros me lo exigen o imponen. Bien, para evitar un castigo, bien para conseguir un premio.
Por ejemplo: Hago los deberes para aprobar la materia, sacar buena nota, y así mis padres me hacen un buen regalo a final de curso.
Responsabilidad moral: Tú asumes tu responsabilidad cuando decides por tí mismo cómo comportarte.
Ejemplo: Decido irme de viaje dos días, pero antes de salir de casa, dejo las tareas que me corresponden preparadas para que mi familia sepa a qué atenerse.
Ej2: Tengo que asistir a una reunión de trabajo y se que volveré tarde a casa, así que antes de irme, dejo preparadas las tareas del próximo día y les comento a mis hijos que estaré fuera,además les pido que cumplan a su vez con sus obligaciones.
ACTIVIDADES:
Ahora, tú, pon tres ejemplos concretos de tu vida real dónde realices una conducta heterónoma, otra autónoma y otra responsable. Tres de cada, en total 9 ejemplos.
Lee el siguiente texto y explica con tus palabras el significado del mismo. Luego di si estás o no de acuerdo y por qué. También puedes añadir tu propia definición de responsabilidad:
“Ser responsable es saberse auténticamente libre, para bien y para mal: apechugar con las consecuencias de lo que hemos hecho, enmendar lo que pueda enmendarse…. A diferencia del niño mal criado y cobarde, el responsable siempre está dispuesto a responder de sus actos: “¡Si, he sido yo!”
Savater
Pero es que eso sería como vivir a contracorriente, dado que la sociedad nos empuja a vivir y a pensar de otra manera: nos propone diversión, juego, adición, tentaciones de la tele, la consola, Internet, la calle, los amigos etc, etc. Pareciera que mi yo y mis deseos, el bien o el mal ya no existen, no tienen importancia. Tan sólo cuenta “si me lo estoy pasando bien”.
¿dónde queda aquí la responsabilidad? ¿a quién le importa su responsabilidad?
Angela
Contextualización del mito de la caverna
4. CONTEXTUALIZACIÓN
4.1. La obra
El texto de este comentario, el mito de las caverna, es el más simbólico de Platón, el cual pertenece al libro VII del Diálogo llamado La República. Esta obra se compone de 10 libros. Exceptuando el primero que fue de redacción temprana, el resto Platón los compuso entre su primer y segundo viaje a Siracusa. Este Diálogo está considerado como una de sus obras cumbre, tanto por su riqueza de contenido ya que aborda numerosos temas, como por su extensión. El mismo Platón lo tenía como obra central, resumen de sus doctrinas esenciales, al converger en él las principales ideas de su pensamiento.
La República es tenida sobre todo como una obra clásica de teoría política y de educación. Temas fundamentales son la justicia, el Estado y la educación. Con esta obra Platón responde a los sofistas estableciendo una ciencia de lo no cambiante, para lo cual necesita crear dos mundos (Mundo de las ideas y mundo de las apariencias). Y además, toma forma la idea de que el hombre que ha recibido la educación, tanto el gobernante como el que gobierna, obtiene la idea de bien. Resumiendo en La República, y especialmente en el libro VII, se expresa la idea de la creación de una ciudad cuyo objetivo es alcanzar la felicidad absoluta gracias a un gobierno justo que busca el Bien Supremo.
4.2. Sobre sus otras obras podemos hablar del Fedón, Banquete y Fedro que se sitúan, junto con el más extenso la República, en la etapa que suele llamarse de «madurez». Platón ha llegado a construir un sistema filosófico propio, que se funda en la llamada «teoría de las ideas», con una ética y una política subordinadas a una concepción metafísica idealista del universo y del ser humano.
Fedón es un diálogo platónico que se ambienta en las últimas horas de vida de Sócrates, antes de ser ejecutado. Platón utiliza este cuadro para exponer sus ideas de madurez: la teoría de las Ideas, la teoría de la reminiscencia y la teoría de la metempsicosis, como elementos de una discusión sobre la inmortalidad del alma. Por teoría de la reminiscencia (anámnesis), entendemos que conocer es recordar. Se adquiere conocimiento recordando lo que el alma sabía cuándo habitaba en el mundo inteligible de las ideas antes de caer al mundo sensible y quedar encerrada en el cuerpo.
El Banquete es un diálogo platónico compuesto hacia el año 380 a. C. Esta obra, junto al Fedro, conformó la idea de amor platónico. La narración se inicia con Apolodoro, que en una conversación con un amigo rememora una historia que el amigo supone reciente. Este diálogo no tiene la estructura socrática de preguntas y respuestas sino que cada personaje interviene para exponer sus ideas sobre Eros.
El Fedro, es de la penúltima fase de la obra de Platón, y fue escrito en el año 370 a. C. Platón utiliza el mito del carro alado para descubrir las partes del alma y el afán humano por el conocimiento. Consiste en que el alma está formada por un caballo blanco (tendencias positivas, bueno, hermoso), que se localiza en el pecho; otro negro (tendencias negativas, malo, feo), que se encuentra en el vientre y por último el esclavo (la parte racional), que se encuentra en la cabeza.
4.3. Platón ha sido uno de los filósofos más importantes dentro de la historia de la filosofía. Platón fue influenciado por Heráclito de Éfeso, Pármenides de Elea, los Sofistas y Sócrates.
La filosofía de Heráclito y Parménides están también presentes en Platón. La teoría de las ideas es un intento de conciliar las ideas básicas de estos filósofos presocráticos en torno a qué es lo que caracteriza la realidad, el ser.
Heráclito sostiene que lo que define la realidad es su dinamismo, su devenir , su constante cambio y evolución: "Todo fluye".
Platón rechaza esa visión dinámica de la realidad propuesta por Heráclito, porque considera que si no hay algo permanente-esencial e inmutable- será imposible llegar a conocer cosa alguna, pues el objeto de conocimiento estará variando constantemente. Asimismo, cuestiona a Parménides porque no explica la pluralidad, propia del mundo físico, al plantear que el ser es inmutable, estático y único.
Platón resuelve esta controversia defendiendo la existencia de una doble realidad: el mundo sensible, captado por los sentidos, y el mundo inteligible, sólo accesible a la razón. Este dualismo ontológico lo lleva aceptar el dualismo epistemológico ya planteado por Parménides: los sentidos nos conducen a la "vía de la opinión"; la razón, al "camino de la verdad".
Platón acepta de Heráclito la tesis del devenir como elemento esencial que define la realidad pero lo aplica a la caracterización del mundo de las apariencias; También extrae la conclusión de que es imposible conseguir un conocimiento verdadero y cierto de aquello que cambia. El mundo sensible o de las apariencias, es un mundo múltiple y cambiante y el único conocimiento que nos aporta es el de la opinión.
Por otro lado, Parménides afirma que la realidad es estática- siempre hay algo que permanece-, es única, por lo que solo es posible explicar el ser de las cosas, su verdadera realidad. De él Platón recoge la definición del Ser como lo perfecto, eterno e inmutable, lo cual utilizará para caracterizar el mundo de las ideas y más particularmente la idea de Bien. A la vez que asume la división de Parménides en vía del ser, el ser es, que nos conducirá al verdadero conocimiento (episteme) y vía de la opinión, el no ser no es, lo cual identificará con el conocimiento sensible propio del mundo de las apariencias; mundo del no-ser, del cambio (doxa).
En cuanto a los sofistas Platón no estaba de acuerdo con el relativismo que proponían. Según los sofistas, entre ellos Gorgias, conocer la verdad es imposible, y de conocerla, no podríamos expresarla con palabras- Desde este razonamiento, todos los valores absolutos en los que creía Platón eran tan sólo opiniones.
Otro célebre sofista es Protágoras, quién afirma: el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son. Lo cual nos conduce a la afirmación relativista del todo vale, ya que es el hombre quien propone las leyes, las normas, los valores, y éstos cambian en virtud de los acuerdos a los que van llegando, establecidos no para siempre sino mientras estos mismos hombres les den valor.
Platón y Sócrates, no los aceptan porque imposibilita las definiciones universales y leyes éticas para la toda la sociedad.
De Sócrates heredó la idea de que para alcanzar el conocimiento se utiliza la Dialéctica. Un diálogo que a través de preguntas y respuestas va incorporando la ironía y la mayéutica, para superar el nivel de opinión (doxa), y alcanzar un conocimiento más objetivo, la ciencia (episteme). También se vio influenciado en otras de sus teorías como en la concepción de la educación y en la búsqueda de las definiciones esenciales
Algunas influencias destacadas posteriores son:
Aristóteles, discípulo de Platón, criticó la teoría de las Ideas al rechazar que haya realidades trascendentes e independientes del mundo físico, mantuvo, con su maestro, que junto a las realidades individuales existen las entidades universales (esencias o formas), pero no situadas fuera de las cosas de este mundo sino en lo individual: la idea de caballo no está fuera del caballo, en otro mundo ideal, sino que pertenece al caballo mismo y constituye su forma. El acceso a dichas entidades universales es a lo que se debe referir la ciencia.
Con lo que respecta a Plotino creó una nueva doctrina que tomaba algunos elementos del platonismo (fundamentalmente su idealismo) y los mezclaba con doctrinas orientales. Plotino generó así una doctrina semireligiosa centrada en la purificación y salvación del alma, que se entendía como paulatina separación de esta respecto a la materia.
El dualismo antropológico de San Agustín recuerda al de Platón; también creyó en la existencia de entidades universales (para este autor situadas en la mente de Dios), y rechazó una concepción científica del conocimiento, aunque sustituyendo la reminiscencia por la iluminación divina. Dios ilumina nuestra alma. La división de lo real en Ciudad de Dios y Ciudad terrena nos remite a la que hiciera Platon entre mundo de las Ideas y de las Apariencias.
La teoría de Nietzsche se opondrá a estos dos grandes filósofos (tanto a Sócrates como a Platón) por considerarlos responsables de los fatales errores que conducirán, casi desde sus inicios, a la decadencia de la cultura occidental: la invención de un Mundo Absoluto, Inmutable, Eterno, Verdadero, Racional, Bueno y Objetivo, mundo en el que habitará también el Dios y lo trascendente de lo que nos habla el Cristianismo, nos han conducido al nihilismo y la decadencia de Occidente; La moral “de esclavos” debe ser superada por una moral de “señores”.
Respecto a la situación histórica de Grecia (428a.C - 347a.C), Platón vivió en la época del declive de su ciudad natal Atenas y en una sociedad dividida en aristocracia, pueblo y esclavos. Consciente de esta decadencia culpa de ella a los excesos demagógicos de la democracia. Por ello, su pensamiento va a tener como objetivo la propuesta de un sistema político en el que no quepa la corrupción. Este sistema será la Monarquía del Filósofo-Rey. Su utopía política se basa en el concepto de educación para vencer los intereses particulares. Para él los gobernantes deber ser los mejores, ya que Platón es seguidor del intelectualismo moral socrático: “Los sabios son los buenos”, es decir, quien conoce el bien querrá hacer el bien general.
Estas perspectiva es revolucionaria hasta entonces se entendía que los mejores, los aristócratas, debían sus privilegios a su origen familiar, en cambio, Platón propone que la función social depende de la formación del hombre. La preocupación política de Platón, se debe a una nueva concepción de la ciudad (polis) espacio de amistad, justicia… donde todos los ciudadanos tienen los mismos derechos e intereses común.
viernes, 6 de noviembre de 2015
El mito de la caverna
PRIMER FRAGMENTO:
Este fragmento pertenece a la obra de Platón, La República, donde aparece el famoso mito de la caverna cuyo tema principal es la ausencia de educación con respecto a la Idea de Bien. En el distingue dos mundos: el sensible, es decir, el de las apariencias, que percibimos por los sentidos y el mundo de las ideas, el verdadero, solo alcanzable mediante la razón.
En el texto contemplamos la escena en la que aparecen unos prisioneros atados por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y seguidamente, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared. Los prisioneros toman estas sombras proyectadas como una verdadera realidad.
Vemos pues dos mundos, la caverna representaría el mundo de las Apariencias; los prisioneros atados son los seres humanos en estado de ignorancia y las sombras proyectadas que simbolizan los prejuicios son el mundo sensible. También está el mundo de las Ideas que es el inteligible, es el mundo exterior al que accede el prisionero cuando pierde las cadenas y sale de la caverna
El fuego representaría una luz de esperanza en el sentido de que estas personas pueden abandonar su ignorancia y ascender – por medio del diálogo dialéctico- por la escarpada subida hasta alcanzar el mundo externo, que representa la auténtica realidad
Si analizamos esta escena, vemos que lo que perciben y toman como verdad no son más que un cúmulo de ideas y prejuicios presentes en la opinión pública en la sociedad actual así como en la de Platón.
SEGUNDO FRAGMENTO
El tema principal de este fragmento es el ascenso gradual al conocimiento de la idea de bien. Platón nos cuenta cómo uno de los prisioneros es desatado, obligado a darse la vuelta y mirar hacia la luz del sol, camino que ha de seguir para ser curado de su ignorancia. A este hombre, Platón lo compara con un filósofo. Sería ahora cuando hallándose más cerca de la realidad goza de una visión más verdadera, pues el hombre estaría experimentando el paso del nivel de conocimiento desde la imaginación a la creencia. Se afirma aquí el optimismo epistemológico platónico, pues el acercamiento hacia la realidad y al verdadero conocimiento es posible. También se expresa en el texto que el camino y la salida de la caverna irían siendo más dolorosos a causa de las chiribitas que le afectarían a la vista, puesto que ha pasado de la total oscuridad a la luz del día. Pero necesitaría acostumbrarse a ella . Es en este momento cuando el hombre llega al tercer nivel de conocimiento, la contemplación de las estrellas y los astros, que representarían los objetos matemáticos, así hasta llegar a la contemplación del sol, que representaría la idea de bien, último nivel de conocimiento. La idea de bien gobierna el mundo de las ideas, es causa y origen a su vez de todo cuanto existe, al igual que en el mundo de las apariencias, lo hace el sol. Solo cuando el hombre llega a la idea del Bien podrá alcanzar el conocimiento y por tanto incorporar a la acción los actos buenos.
TERCER FRAGMENTO:
El tema es la transformación de un ignorante a filósofo y el retorno a las sombras. El hombre que vuelve a la caverna siendo un filósofo comunica a los que permanecen en ella la verdad del bien.
El prisionero sale de la caverna siendo un ignorante que no sabe nada de la vida, que no conoce el bien, solo conoce sombras, no conoce los dos mundos, el está en la ignorancia más completa y sale al exterior para darse cuenta de cómo es el mundo en realidad y ver que las ideas que él tiene son muy diferentes a las que tiene el resto de la población. La consecuencia de salir al exterior es que toma conciencia de que sus ideas eran erróneas porque él ha vivido siempre entre sombras (eikasia o falso conocimiento), es decir, ha vivido siempre en una falsa realidad, el cambio o proceso de purificación del alma conlleva una modificación doble, el cambio es tanto antropológico (cambia y progresa su alma) como epistemológico, el prisionero ha atravesado los 4 grados de conocimiento, pasando por la conjetura, la creencia la ciencia matemática y la interiorización del bien, (intuición intelectual).
Cuando retorna a la caverna vuelve siendo un filósofo y se da cuenta de que siempre ha vivido engañado y aprende a vivir y a pensar por sí mismo, sin dejarse influenciar por los demás siendo una persona autónoma y con un pensamiento propio, a diferencia del que tenía antes en la caverna, que estaba influenciado por la poca sabiduría que tenía al ser un prisionero y vivir entre tinieblas. Su retorno es una consecuencia de su evolución moral. Siente la necesidad de volver y compartir, sin embargo, los otros lo rechazan, lo consideran torpe, y si pudieran lo matarían. No están por la labor de emprender ese camino, prefieren permanecer en la doxa. Tan sólo unos pocos se decidirán a iniciar esa aventura.
NOCIONES:
Los Prisioneros y las sombras: En la obra La República, en concreto el mito de la caverna, Platón presenta unos prisioneros, habitantes desde niños en el interior de la caverna, atados de pies y cuello de forma que no pueden moverse, girar la cabeza ni verse a sí mismos o ver a sus compañeros, ya que solo pueden mirar hacia delante.
El prisionero representaría que nuestra conciencia no es libre, no es dueña de la realidad y está sumida en la ignorancia. Además el prisionero es la metáfora que utiliza Platón para referirse al alma encerrada en el cuerpo, ésta no es libre para pensar y tampoco se cuestiona el por qué de las cosas, influida por la realidad que le hacen creer. Platón considera que el alma, de naturaleza inmaterial, es afín al mundo inteligible, pero su incapacidad para controlar sus pasiones, y su débil voluntad hacen que su parte racional pierda el control y el alma se precipite al mundo sensible ocupando un cuerpo en el que está encerrada como un prisionero en una cárcel.
Esto simboliza que nuestra conciencia ha sido atrapada por los prejuicios, la opinión pública, la manera de pensar habitual…en definitiva se corresponde con la idea de que en el mundo sensible, nuestra conciencia no es libre, sino que la libertad hay que ganarla; Tenemos que esforzarnos por emanciparnos de nuestros mitos y prejuicios. Para esto Platón nos propone el ejercicio del diálogo socrático, en su ascenso dialéctico hacia el conocimiento de la idea de bien.
No podemos entender al prisionero sin las sombras, por
Sombras, entendemos las imágenes que no muestran la realidad verdadera de las cosas, sino una realidad aparente: reflejo o copia de las “ideas”.
En el relato, aparecen en dos escenarios distintos, el primero es en el interior de la caverna. Allí los prisioneros encadenados desde niños solo pueden ver las sombras que se proyectan sobre la pared de fondo de la caverna: sombras de ellos mismos y sombras de objetos artificiales que otras personas transportan detrás de ellos, pero que los prisioneros no pueden ver. Representan en la filosofía platónica las sombras del mundo sensible, el nivel mas bajo de realidad, y constituyen el objeto de nivel mas bajo de opinión: las conjeturas. Por ejemplo: la sombra del jarrón no me permite ver el material del que esta hecho, ni su color; Otros ejemplos de sombras: “Felipe es tonto”;
El segundo escenario donde aparecen sombras es en el exterior de la caverna. Se habla de las sombras de los objetos naturales que hay en el exterior de la caverna, aquello que los prisioneros pueden ver cuando pasan de la oscuridad del interior de la caverna a la luminosidad del exterior. Representan los objetos matemáticos del mundo inteligible, primer nivel dentro de la episteme, si bien en el mundo cotidiano encontramos tan solo la ‘’copia’’ de las ideas matemáticas.
El mundo de arriba y el Sol:El mundo de arriba, representa desde el punto de vista ontológico, el mundo de las ideas, y desde el punto de vista epistemológico, el verdadero conocimiento. La salida de la caverna representa desde el punto de vista antropológico la liberación de ese alma sometida al cuerpo y desde el pedagógico la educación de la persona. El ascenso del prisionero por la áspera y escarpada subida y su posterior adaptación a la luz en el exterior hasta ver el sol directamente, representan las dificultades del proceso educativo, que identificamos como niveles de conocimiento ( eikasia, pistis, dianoia, noesis). La dialéctica y el amor son dos medios de ascender al mundo de las Ideas.
Las matemáticas son un preludio en el proceso de conocimiento necesario para que la persona pueda conocer la idea de BIEN, si no supera la dianoia no puede llegar a la noesis. La Idea de Bien aparece en la cúspide de las Ideas y se llega a ella a través de un proceso de ascensión dialéctica, culminada con la noesis. Es la Idea suprema, genera y da unidad a las “ideas” en el mundo inteligible.
No podemos entender el mundo de arriba sin el Sol. Por Sol entendemos la representación de la Idea de Bien en el mundo sensible, cúspide y generador de vida de todas las cosas en el mundo de las apariencias.
No tenemos capacidad para comprender la Idea de Bien si previamente no hemos adquirido los conocimientos graduados de la fase anterior. Para salir de la caverna y llegar a contemplar el Sol, el prisionero tiene que pasar por un periodo de aprendizaje, que comprendería toda la vida. Éste aprendizaje será obligado y doloroso. Primeramente, el prisionero que sube la pendiente, antes veía sombras, (eikasia), luego discernirá ya los objetos mismos,(pistis) fuera de la caverna aprenderá a mirar las estrellas en la noche (dianoia) y así hasta poder mirar directamente el Sol, (noesis) descubriendo de este modo el "mundo real". A partir de ahí se compadecería de sus compañeros (intelectualismo moral socrático= el que conoce el bien, hace el bien) y regresaría para mostrarles su descubrimiento, porque ellos viven "engañados", sin conocer la “Realidad”.
El retorno a la caverna y las tinieblas
El retorno a la caverna y las tinieblas tiene un significado alegórico. El filósofo tiene que desandar el camino, recorrer de nuevo la pendiente, que ésta vez le lleva de regreso a la ignorancia y al desconocimiento del bien. Proceso de descenso hacia la Doxa, que viene representado en las tinieblas. El retorno a la caverna representa la obligación moral (dolorosa) del filósofo (= prisionero liberado) de curar a los prisioneros de su ignorancia. Las tinieblas representan una existencia en la que solo se concede valor a la opinión y el conocimiento sensible.
Una vez que el prisionero ha contemplado el mundo exterior debe regresar al interior de la caverna para transmitir a los demás el conocimiento de la verdadera realidad. Porque en el fondo lo que Platón quiere comunicar es la importancia de utilizar esos conocimientos para organizar la ciudad. Aquí encontramos una idea clave de la República: los filósofos son los que deben gobernar la ciudad ya que son los únicos que utilizan la razón debido a la interiorización de la idea del bien y la justicia, (Intelectualismo moral de Sócrates). Esto les permitirá constituir un gobierno bueno y justo.
La Dialéctica es el método que requiere para captar las ideas, ya que, a diferencia de la retórica sofística, tiene como objetivo llegar a la verdad. Es un camino doble: en primer lugar hay que rechazar lo sensible para aprender lo inteligible (camino ascendente) y en segundo lugar, un camino descendente por el que partiendo esta vez de la noesis, ( camino directo e inmediato por el que se accede al conocimiento de las ideas) tiene que “desaprender” hasta llegar a la eikasia ( grado de mayor ignorancia), pasando por la dianoia ( el conocimiento obtenido mediante causas y principios.) y la pistis (conocimiento sensible).
Aunque una vez captada la auténtica realidad a uno no le agrada regresar a la oscuridad. Sin embargo, es la obligación moral del sabio, de nada le sirve conocer si no puede trasmitir a los demás ese conocimiento.
Platón pinta de manera negativa ese retorno. El filósofo, acostumbrado a la luz del mundo exterior, no es capaz de reconocer los objetos entre las tinieblas, se muestra torpe, y se ríen de él. Cuando el filósofo intenta ayudarles y reconducirles hacia el bien no solo no lo entienden sino que ademas lo rechazan, lo que comunica le parecen disparates al estar cegados por su ignorancia, les molesta y si pudieran lo matarían.
TEMAS:
TEMA 1: LA TEORÍA DE LAS IDEAS
La teoría de las Ideas constituye el centro del pensamiento platónico, hasta el punto de que si no tenemos esta teoría, la filosofía de Platón se desvanece.
Dicha teoría consiste en aceptar la existencia de dos mundos: el Mundo de las Apariencias, donde todo es una imitación o copia y, el Mundo de las Ideas, mundo donde habitan las ideas y donde se encuentran éstas en un estado total de perfección.
Las ideas, material constitutivo del mundo de las ideas son la esencia real de éste mundo inmaterial. Siendo el Bien, su cima, la causa de todas las demás ideas.
Entre estos dos mundos, Platón establece un vínculo relacional de imitación, y participación. Todo lo del mundo sensible participa del inteligible. Todas las cosas del mundo de las apariencias son un reflejo o copia de las ideas del mundo de las ideas.
Las ideas, a su vez, están ordenadas de las menos a las más generales, siendo la principal la idea del Bien, que es la causa y la esencia común de todos las demás, es decir, el principio que las une, y por lo tanto, el bien es la causa y esencia de todas las cosas del mundo de las ideas y de toda realidad. Así como en el mundo de las apariencias sucede con el sol, siendo éste la causa de todo lo que existe.
Con respecto al hombre, Platón piensa que posee dos facultades de conocimiento. Mediante los sentidos conoce el mundo físico y mediante la razón conoce las ideas. En el núcleo de estos niveles de conocimiento se halla el nivel superior presidido por la dialéctica que es la encargada de comprobar la validez de los principios de las ciencias inferiores.
La ciencia (episteme) es un conocimiento racional y habla sobre lo que es real, universal, necesario e inmutable: las ideas.
Esta dialéctica en la búsqueda de las verdades cada vez más universales, llega a la única verdad suprema, el Bien que sería una fuerza que elevaría el alma de la oscuridad a la luz, de la ignorancia al auténtico conocimiento. Camino de ascenso dialéctico que se ve muy bien representado en el mito en la figura de la pendiente escarpada que hay que subir, para finalizar en la contemplación de la Idea de Bien.
Toda esta teoría la pone Platón de manifiesto en el Mito de la Caverna, en el cual se aprecia la evolución del hombre desde la más profunda ignorancia, (Doxa) hasta el alcance de la idea más suprema, el bien, mediante la filosofía y la razón (episteme)
TEMA 2: La Teoría de la educación
Platón se plantea el interrogante de cómo está constituida el alma de las personas, y llega a la conclusión de que el alma está compuesta de tres tendencias o partes: alma apetitiva, alma irascible, y alma racional. Cada persona desarrollará por naturaleza alguna de estas disposiciones en mayor medida que otras.
Lo cual Platón relaciona con su teoría política sobre cómo debe estar organizado el Estado; éste debe cumplir tres funciones: proveer a sus ciudadanos, defenderlos y gobernarlos. De este modo la teoría de la educación y la teoría política encajan perfectamente. Cada clase social debe dedicarse a la función que le es propia bajo el dictamen de la moderación, el valor y la prudencia.
¿Y cómo se erige esa clase social?: pues bien, Platón nos dice que cada persona debería dedicarse a desempeñar la labor que le es más propia en virtud del tipo de alma que domine en su ser. El Estado justo será aquel en el que cada cual cumpla su función. Resumiendo, para Platón el Estado ideal, y por tanto el más justo, sería aquél en el que cada uno hace lo que mejor sabe hacer para el bienestar del colectivo.
Alma racional= gobernante (filósofo) ……………………………..prudencia
Alma irascible= defensa, (soldados) ……………………………. fortaleza
Alma apetitiva= servicios como artesanía, agricultura etc. ……….templanza
El mito de la caverna responde a la pregunta de quién debe ser el gobernante, pues Platón propone su idea de que lo que caracteriza al gobernante es que ha salido del mundo de la caverna y, por medio de su razón es capaz de conocer la idea de bien a través de un proceso educativo largo y difícil. Platón explica el proceso de educación mediante la dialéctica, donde el filósofo, tras dialogar, va conociendo lo inmutable frente a lo cambiante, lo único frente a lo múltiple y lo ideal frente a lo sensible. Así descubre la esencia de las cosas (la idea de ellas).
La dialéctica se adquiere mediante un proceso gradual de preguntas y respuestas, de afirmaciones. (ironía y mayéutica socráticas). Para este conocimiento el amante del saber tiene que pasar por cuatro fases: eikasía (conoce las imágenes de cosas sensibles), pistis (conoce las cosas sensibles en sí mismas), dianoia (conoce los objetos matemáticos) y noesis (conoce las ideas).
En el mito de la caverna observamos esta gradualidad, pues el prisionero liberado tiene que ver primero los reflejos de esos objetos en la pared, (conjeturas) los objetos sensibles que proyectan las sombras, (creencias), las estrellas del exterior (conocimiento matemático) y finalmente se acostumbra a la luz de los objetos mismos (las ideas). Lo último el sabio consigue captar es aquello que da origen a todo y que permite que todo sea conocido, es decir, el Bien.
Platón explica la posibilidad de llevar a cabo este proceso de conocimiento de las ideas mediante su teoría de la anámnesis, porque el sujeto lo que hace no es más que recordar las ideas adquiridas en el origen, cuando su alma pura habitaba el mundo de las ideas. Según él, el alma inmortal vivía antes de nacer, en el mundo de las Ideas, con el perfecto conocimiento de todas ellas. Perdida su pureza, el alma nace en un cuerpo, corrompida por el cuerpo, olvida las ideas, distraída por las cosas del mundo sensible.
El objetivo de la educación es conseguir que el alma recuerde lo que lleva dentro, pues posee las ideas de forma innata, por eso el cuerpo, cárcel del alma, tendrá que superar los obstáculos del camino para que su alma purificada retorne adónde pertenece, el mundo de las ideas.
lunes, 7 de septiembre de 2015
miércoles, 29 de abril de 2015
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